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A las tres y media del sábado 21
de febrero más de 50 personas se reunieron en el stand de la
Fundación Federico Engels en la Feria del Libro de La Habana
para participar en un breve pero emotivo homenaje a Celia Hart.
La trágica muerte de Celia Hart y su hermano Abel, en un
accidente de automóvil el pasado mes de septiembre, fue una gran
conmoción para sus muchos amigos y compañeros de todo el mundo.
Durante los últimos años de su
vida Celia desarrolló una relación muy estrecha con la Corriente
Marxista Internacional, asistió a su congreso mundial en 2003.
Por la insistencia de Celia la Fundación Federico Engels comenzó
a participar en la Feria Internacional del Libro de La Habana,
participando regularmente desde hace ya cinco años y con gran
éxito.
Celia siempre fue una participante
muy activa en nuestro stand, recomendando con entusiasmo las
obras de Trotsky al público cubano, que hasta ese momento tenían
poco o ningún éxito. Durante los últimos cinco años la venta de
libros de Trotsky, Ted Grant y Alan Woods, como los de Marx,
Engels y Lenin, se han convertido en una característica regular.
El año pasado hubo un acto donde
se presentó con mucho éxito la edición española de La
revolución traicionada de Trotsky, donde habló Celia con
su acostumbrada pasión. La Fundación Federico Engels ha
publicado una recopilación de artículos de Celia con el título:
Apuntes revolucionarios. Desgraciadamente este año
Celia ya no está con nosotros. Todos sentimos que no es igual
sin su presencia alegre y entusiasta.
El jueves 19 una pequeña
delegación de compañeros de la CMI acompañó a una íntima amiga y
colaboradora de Celia del Comité Internacional por la Libertad
de los Cinco, Ida y nosotros fuimos al cementerio Cristóbal
Colón para depositar un ramo de flores en su tumba. Este
cementerio está situado en el panteón de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias, donde están enterramos muchos luchadores
revolucionarios cubanos. El compañero Alan Woods pronunció un
breve discurso para prestar tributo a la memoria de Celia,
después se cantó La Internacional.
En el acto conmemorativo del
sábado estuvieron presentes amigos, compañeros y parientes de
Celia y Abel. Para empezar Ana Muñoz leyó un artículo escrito
por Celia un año antes, después de la presentación de La
revolución traicionada, en él expresaba su firme apoyo a la
revolución cubana. Después, su amiga Ida leyó un mensaje del
Partido Comunista de los Trabajadores argentino.
Por último, Alan Woods pronunció
un discurso en el que expresó su profundo pesar por la pérdida
de una amiga y compañero, pero concluyó con que el único
monumento que Celia Hart querría que construyésemos era un
monumento imperecedero en forma de un poderoso movimiento
mundial capaz de poner fin a la explotación y opresión de una
vez por todas. Después de estas palabras, todos los presentes
cantaron La Internacional con la clase de pasión
revolucionaria que Celia Hart siempre había demostrado en su
vida. Su espíritu pervive. |